Con faltas de ortografia transcribo.
A veces es mejor escribir que tratar de tener en la memoria
vivo un pensamiento que odias recordar pero que sin embargo necesita estar ahí.
Para mi escribir comenzó como una tontería de niñata de 10 ó
13 años le pidió un pequeño diario a mamá, seria la primera vez que podría
manter lejos de su memoria un recuerdo que le acribillaba el cerebro,
afortunadamente para este ser pequeño el secreto seria bien guardado y nadie ni
siquiera su esculcon hermano podrían descubrir. Pero no fue cierto, como asi
Josephine pensaba, que le robara un dulce su hermano era distinto, un dulce no
rebelaba nada de la verdadera personalidad de aquella lolita que en su mente ya
fraugosos y “ecaminosos” juegos tramaba. Josephine era un angel para la gran
mayoría de sus familiares, una niña adorable y hermosa que todos en el reino
adoraban. Un angel que solo se la pasa mirando cuentos de adas una y otra vez
mientras los adultos podían hablar agusto.
Asi caminamos algunos años hasta ese nefasto momento, en el
que aquel pequeño diario fue arrojado a la basura con una cinta plástica
alrededor para que ni siquiera el “señor de la basura” pudiera leerlo. Era cerca del año en que aquel chabelo
todavía no habia alcanzado las redes sociales, si no muchismo antes, tan antes
que tu el que estas leyendo este momento y yo podríamos habernos leído en
diferentes momentos y tiempos.
Estoy hablando de aquella época en la que los únicos colores
irreales con los que convivias dia a dia era la televisión a colores, con ese
señor que te decia aquel que paso a las dos generaciones. Deberia estar dándote risa en ese momento,
aunque a mi no, siento que todo aquello de que unos niños se la pasaran horas
sentada frente a un cuadro con imágenes resultaba en una atrofia de la
realidad, yo cuando empeze a escribir para ustedes debía de haber sido mi
primera publicación, en cambio tengo una de los hechos distorcionados por mi
cerebro durante años de enterrar recuerdos.
Bueno como mi cerebro piensa que lo recuerda es asi.
Hitler era mi hermano en aquel momento, el enemigo de mis
enemigos, enloquecio aquel dia y me robo mi pequeño diario, era una estupidez
lo pude haber pensado Hitler era un preescolar ni siquiera sabría leer la
etiqueta de los dulces con los que lo atiborragan, no. Hitler solo quiere saber
porque lo que esta adentro es tan especial. Pero resultara en una desepcion
para el ya que cuando encuentra la llave se da cuenta de que no puede ni
siquiera leer la información, ó espera quien sabe si a mi parecer el era tan
pequeño como un preescolar ó tan grande como un primario. En fin, fuera como
fuera Hitler no retendría ninguna
información tanto tiempo incluso si supiera organizar el abecedario, se que no
es importante para el, pero si para mi, y ahora me arrepiento Hitler le dira a
mama que le lea para que ella traduzca y entonces ahora si, adiós a la pequeña
lolita, verán quien es ¿lolita?.
Bueno por supuesto sabemos que Lolita es un personaje de
Vladimir Navobok y es una niña que en apariencia es similar a las demás, pero
tiene esa miraba lasiba y penetrante que cada cierto tiempo un viejo verde
descubre para sodomizarla y llevarla “por el mal camino”. Asi que si, lolita es
uno de mis libros favoritos y seguramete habría sido la lolita mas joven del mundo
de tan solo haber aprendido a leer antes. Ya que asi como queremos ser Harry
Potter aquellos muchachos de mi generación Gokurera . Sale pues, no me voy a
enojar, dije que esto seria una cosa seria y que lo contaria sin tapujos ni
largas y fantoches escrituras.
La verdad es que le tenia miedo a mi madre, un miedo atroz
ya aun tenia veinti cuatro años y le tenia un miedo atros desde aquel nefasto
dia, me habia descuidado un minuto, cuando hitler le dio mi diario a mi mama,
sabia yo que era el fin, sudaba como si hubiera estado todo el dia jugando en
las calles de México bajo el sol ardiente durante tanto tiempo. Yo sabia cosas,
cosas que nadie sabia si no hasta que pasaban en su presente, yo en cambio era
arqueóloga del infinito y escritora del presente, tenia ante ella la prueba
máxima de como pensaba una niña de diez años en aquel siglo, Veran, mamá era la
mujer mas hermosa que yo haya conocido, no supe de todo su amor hasta bien
entrada mi preparatoria, pero ella también experimentaba conmigo, creo que tanta
lectura en su escuela le habían dado unas ideas bastante curiosas. Habia leído
recientemente como un hombre de edad se hizo famoso en algún momento de la
historia por saber como pensaban sus hijos, era una madre joven y no la culpo,
ya habia perdido un hijo antes y resumir si la muerte de otro estaba cerca era
su destino evitarlo a toda costa a y sacar adelante a su primera hija la que le
recordaba a cada momento a la primera perdida. Me costaría 24 años de mi vida
darme cuenta de que solo pasando por un aborto entendería ese sentimiento.
Asi que en algún punto de la historia entre mis 10 a 13 años
tal vez un poco menos… mi madre encuentra un tesoro invaluable, sabe que su
hija escribe, que es una profesora,
educada, antiguamente adinerada, sabia que los recuerdos de su hija podían ser
invaluables para el futuro, asi que guardo todos y cada uno de sus dibujos,
pero cuando le resulto evidente que solo estarían entrando en su cabeza si
podia hacerla entender el abecedario juntas, y Josephine domino primero las
letras hasta que su cabeza casi explotaba y mama detrás de ella se desvelaba
para alcanzar la fama. Josepghine seria prodigia sin que su madre lo supiera
por completo, ya que en su verdadero gran sueño era haber criado hasta la
muerte y dejado una vida llena de riquezas para sus hijos, todo eso era una
reverenda jalada de lo que mi madre en lo obscurito se fumaba, pero ahh vaya
que era buena.
Detective o no, leyó al menos algo, y eso le hizo jamas
volver a ver a su hija como la mas tierna de todo el pueblo, bien le venia
poder matar al diablo ahora que era joven e indefensa antes de soltar al
mismísimo demonio en el futuro crecido y fuerte.
Creo que ese dia a mi madre le iba mal, no solo lidiaba con
la idea de no obtener la fama que ella tanto deseaba, le hiba mal pensado que
la mas hermosa de las niñas no era el querubín regordete que todos imagiban,
Josephine era bonita, mas bonita de lo que su propia madre admitiría, habia
tenido al menos un amante antes de terminar la primaria y ni siquiera se habia
embarazado estúpidamente. Solo habia dos soliciones al misterio, ó su hija era
el mismísimo satanas, ó solo estaba mintiendo acerca de esos amantes. Josephine
camino lentamente esperando el peor final, podrían echarla a la calle y final
feliz, el diablo era derrotado y el demonio habia sido exorsisado, aunque bien
podia morir en el intento.
Mi madre lloro aquel dia en su cuarto detrás de la puerta
floja de madera de la casa vieja que mis padres rentaban para sus hijos,
Josephine era feliz en aquel lugar, y eso era algo que solo el mismimo diablo
podría amar, aquel pequeño desierto era una condenada humareda pero Josephine
veía cosas diferentes de aquel sitio, cosas que nunca antes podia haber visto
de haber vivido entre las casas ricas que sus abuelos les habían quitado a sus
padres.
Era la pobreza en su metamorfosis, y Josephine podia ver
algo de belleza en aquellos lugares horrendos, la joven y hermosa prostituta
que deambulaba por las calles, aquellos niños del campo drogados que se
mantenían tranquilos cuidando sus cultivos de maíz de saqueadores, las siete
casas de ladrillo gris sin color que toda casa tenia,
Y Maria, mi madre, sentía que el pecado se encontraba mas
cerca de lo que ella le habría gustado haber admitido, era conciente de el
lugar que ella misma habia elegido como la colonia donde criaría a sus hijos,
era su misma colonia solo que algunos años mas adelante, mas sin embargo las
cosas habían cambiado desde entonces. La tele no nos habia demostrado tanta
crueldad y catástrofes en tan corto tiempo, las imágenes que camtabamos de
otros países eran igual de confusas como los libros que les habia leer a los
analfabetos del lugar en sus practicas escolares.
Josephine habia crecido en un mundo diferente al de su
madre, y solo ahora ella estaba asustada por la clase de cosas que su hija
retenia en su cabeza en aquel mundo, me regreso el primer diario, Y jamas
volvimos a hablar del asunto.
Lo curioso es ahora que tengo mas edad, que Josephine y yo
seriamos tan diferentes y tan dependientes la una de la otra, mas yo de ella
que ella de mi, aquel dia, no sabia que pensar, sabia algo que era bastante
cierto, mi madre era inteligente, y cualquier cosa la habia retenido por el
tiempo suficiente si fuera tan importante.
Pero como lo que aun sea lo suficientemente miedosa para comprobar lo llegue a saber en muerte.
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